Estas palabras no son mías,
jamás lo fueron.
Son del viento que tu tamizas
por entre mis pensamientos,
son del fuego que me bordas
en mitad del pecho,
del delirio transformado
en sueños sempiternos,
de tu influencia febril.
Son frases de sangre
apiladas en pergaminos
que te cuentan...
Simplemente una catarsis de sueños derramados
jueves, julio 25, 2013
URGENTE Nº 2. LOS DESPREVENIDOS.
Como la procesión de espinas hincadas dentro del vientre y el musgo que acumulan las aletargadas sienes así es el olvido que acucia a los huéspedes desprevenidos de un indómito verano
martes, julio 23, 2013
URGENTE Nº 1. POEMA URGENTE DE UN MEDIO DÍA.
Lo siento, pero... por esta vez, no me culpes. Son mis manos las que te buscan. Son mis manos las que te necesitan. Mis manos... Mis manos son sordas. Perdónales, al menos, esa carencia.
lunes, julio 22, 2013
RETORNOALAHOJARASCA
Recurrir a la mortaja Zambullirse en un cráter de la luna Que los párpados se tornen blancos y la piel, y la silueta, y el nombre Dejarse llover por dentro como el eco de la voz Apagar las miradas, la lengua, el mecanismo andante Así ha de ser cada noche Así para hallarte desnuda de cavilaciones Así para encontrarnos en el beso, en las manos, en las verdades del delirio
Odisea que me acunas Borrasca del subconsciente Tendido de nuevo en la hojarasca ya sin prisa y sin alientos solo queda el deseo impetuoso de no regresar jamás a esta ciudad de muros y silbidos Donde el hombre es mudo desde el pensamiento Donde el hombre es rey en sus atrocidades Donde muchos gritan y pocos aman
Allá donde el circo habitan como fantasmas si he de drenar esta sangre, ocultar mis huesos y espantar mis certezas, estoy presto a tal exilio de por vida Exiliarme en esta muerte, lejos de lo real pero quedarme aquí, contigo contando nuestras mañanas raspándole escarcha a las estrellas para alimentar a nuestros hijos Navegando hacia el glaciar de dios, donde los diablos amamantan sus pecados Sin fin, retorcerme con tu cuerpo enredadera Amarte como un profeta a su última esperanza Amarte, amarte hasta sin nombre, sin silueta, sin piel, sin parpados Yacer juntos como un tren descarrilado ya sin hambre, ya sin prisa Solo quedarme aquí, a tu lado, contemplando la brisa del otoño Viéndole mecer las hojas secas, arrimarlas al abismo, congelarlas y hacerlas parir montañas
Es tu vientre todo lo que anhelo Es tu voz la calma a la que aspiro Y tus ojos el retrato de la luz que preciso para desvelarme imaginándote dormida ya por siempre en esta misma hojarasca que hoy habito, cada noche Ya a punto he estado de monumental hazaña De esconderme y esconderte eternamente del tiempo y sus desmanes Solo me resta robarle a las horas del día el triste crujir del despertar Y a la lluvia su incesante murmullo.