Estas palabras no son mías,
jamás lo fueron.
Son del viento que tu tamizas
por entre mis pensamientos,
son del fuego que me bordas
en mitad del pecho,
del delirio transformado
en sueños sempiternos,
de tu influencia febril.
Son frases de sangre
apiladas en pergaminos
que te cuentan...
Simplemente una catarsis de sueños derramados
jueves, octubre 17, 2013
LIBÉLULAS
Los momentos efímeros, que se borren Los carnavalescos que se editen En la mandrágora de la noche, pocas existirán como la alegría de este día
Con sus caballitos del diablo acude el viento a los jardines amplios de mi casa "Cielo azul, cielo empedrado" anuncian Y revolotean en rededor como mis ansias No he vuelto No vuelve uno a un lugar cuando nunca se fue No he vuelto Yo me quedé aquí, plantado, como huellas de lluvia Como el cuerno del diablo Me quedé esperándole No he vuelto Es ella quién ha regresado Y no se alcanza a imaginar lo lindo que es esta paz
Acudan lánguidas a mi mañana de nubes cicatrizadas depreden los momentos efímeros, que quiero vivir por siempre este carnaval Aunque luego me atormente su viscosa resaca
En libertad verdadera, en la libertad libélula, nunca, nadie se va. Nunca nadie se va. A H.A. (05.10.13)
jueves, octubre 03, 2013
ANTÍDOTONº1 De no existir la letra tampoco lo haría el hombre Y entonces la poesía la hubiesen inventado quizá los animales
Solo espero que si algún día este amor que desde mi mana, irreducible como la hojarasca en mi memoria, proletario como los brazos de los que incansables excavan en busca de algún Dorado, vertiginoso puente desde mis ojos trabucados al misterio de tu mirada si en el tropel de su rebeldía, rompe la frontera de las pieles y sus pliegues y sus calaveras y sus carnes y el vaticinio y sus tormentas y obtiene tu permiso para circundar ese templo aislado en tu alma...
Entonces que el tuyo no se prende del yo que soy cuando me convierto en papel / palabra / poesía Pues ese yo soy una bestia cebada tras rejas en adoración de la gracia tuya Pero el verdadero yo soy una clase de sierpe colores aurinegros a la que el temor llama Tigre: Uno que tiembla de impaciencia cuando tu pelaje se alerta del sueño y tu rugido se hace perfume cautivando conmigo al resto de las bestias
Seré ese yo eternamente danzando bajo el corpiño de tus escamas
Delirar es mi trabajo favorito. (Desde alguna hora en Mayo 2012, hasta ahora).